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Las claves para ayudarte a reducir el consumo de energía en casa

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reducir el consumo de energía en casa

Las claves para ayudarte a reducir el consumo de energía en casa

El consumo de energía de una vivienda tiene un impacto directo en tu factura de la luz, pero también en el medio ambiente. Reducir el consumo energético puede suponer un gran cambio a nivel global y local, y apenas tendremos que hacer unos pequeños cambios en nuestro día a día para conseguirlos.

Por ejemplo, piensa en cuántos megavatios consume una casa: unos 10 MWh, 9.922 kilovatios-hora de media en nuestro país. Las viviendas unifamiliares pueden superar los 15 MWh, mientras que el gasto en pisos y bloques es inferior a 8 MWh.

Para que puedas mantener un consumo adecuado, responsable e inteligente, vamos a darte algunos consejos para ahorrar energía en casa que te servirán.

9 trucos para reducir el consumo de energía en una vivienda

Reduce el ‘consumo silencioso’

Quizás por aparente comodidad o despiste, a veces dejamos algunos aparatos en stand-by u otras posiciones que suponen un gasto casi imperceptible. Apagarlos definitivamente o incluso desenchufarlos puede hacer que el gasto medio de luz al mes se reduzca hasta en un 10% en tu factura.

Contrata una tarifa adecuada

El consumo de energía no es igual en todas las casas, y cada familia tiene unas necesidades y un volumen de demanda que debe ser abastecido. Estudia todas las opciones para elegir cuál es la mejor tarifa de luz para tu hogar según la potencia total que necesites, el uso energético que hagas durante el día o la noche, o cualquier otro factor que pueda ayudarte a ahorrar en la factura eléctrica.

Mejora el aislamiento de tu vivienda

Conseguir que el consumo de energía de nuestra casa sea más eficiente pasa por identificar y reducir los puentes térmicos y las fugas de aire. Puertas, ventanas, conductos de ventilación o materiales de construcción poco adecuados pueden hacer que entre demasiado frío del exterior en invierno o suba la temperatura en verano.

Aunque algunos de estos problemas podrás solucionarlos por ti mismo, también debes plantearte llamar a una empresa profesional en el caso de que haya que realizar una pequeña obra. Lo importante es que puedas mantener la temperatura interior de tu vivienda sin gastar mucha más energía de la necesaria.

Cambia tus electrodomésticos por unos más eficientes

Si antes hablábamos de cuántos kWh consume una casa al día, cabe mencionar que gran parte de ese consumo se produce a través de los electrodomésticos. Por suerte, hoy encontramos en el mercado modelos muy avanzados y eficientes, catalogados con la etiqueta energética A, que te ayudarán a gastar menos energía.

Por ejemplo, si te preguntas cuántos kWh consume una lavadora eficiente te diremos que se mueven alrededor de 170 y 190 kWh al año; mientras que otros modelos pueden alcanzar más de 260 kWh.

Regula la temperatura de calefacción y aire acondicionado

Si perfeccionamos el aislamiento de nuestra vivienda, como antes hemos mencionado, el uso de la calefacción en invierno y del aire acondicionado en verano veremos que se reduce considerablemente. Con una ventilación adecuada, podríamos regular el termostato en inverno sobre los 20 o 21 grados, y entre 24 y 25 en verano.

Reemplaza las bombillas antiguas

De la misma manera que con los electrodomésticos, las bombillas halógenas implican un consumo de energía bastante alto, hasta 10 veces más que otras opciones como las bombillas LED o las de bajo consumo. Aunque su coste inicial pueda ser alto, tanto su consumo de energía eléctrica como su mayor vida útil hace que sea un buena inversión. El gasto energético de las luces abarca una quinta parte del total de una vivienda, por lo que acuérdate de apagarlas cuando no sea necesario.

Las duchas, mejor breves

Tanto el gasto de agua como el consumo de energía en España es un tema preocupante, por lo que debemos hacer un esfuerzo por mantener las duchas en un tiempo adecuado. Entre cinco y siete minutos serán más que suficientes para tener una higiene correcta, a pesar de lo mucho que pueda apetecer quedarnos un ratito más en el agua.

Las duchas de quince o veinte minutos pueden suponer un aumento de la factura de la luz en cientos de euros al año, por lo que siempre es mejor cerrar el grifo mientras nos enjabonamos. También, ten en cuenta el tipo de facturación y las horas valles, ya que puede ser mejor ducharte por la noche.

Acostúmbrate a lavar con agua fría

Más del 10% de la factura de la luz corresponde al consumo de energía de la lavadora, especialmente cuando utilizamos programas que requieren una alta temperatura del agua. Para la mayoría de lavados comunes, y teniendo en cuenta los avances tanto en los bombos como en los detergentes, 30 o 40 grados son suficientes.

Cuidado con los calentadores de agua

Si utilizamos agua caliente a partir de un calentador, debes fijarte en la temperatura a la que se mantiene durante su funcionamiento. Muchos de ellos están fijados en 60 grados de fábrica, pero reducir tu consumo de energía si lo bajas hasta los 40, y no notarás la diferencia en la ducha ni en cualquier otra situación.

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